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“Lo limitante no es real, solamente existe en la mente”: Gabriel Nájera

En tiempos que nos pueden parecer de mucha angustia, confusión, incertidumbre o desesperanza, ver de frente a una persona de 55 años que de inmediato me motivó por lo bien que se desplaza pese a no contar con piernas completas ni sus pies “bien formados”, pero a quien – además – no le pude saludar con el puño porque tampoco tiene brazos ni sus manos, fue algo que al instante me hizo reflexionar sobre no volver a quejarme por nada.

Allí estaba, sentándose por sí solo en la silla del pequeño comedor donde lo esperé por unos minutos para conversar sobre lo que hace por los demás como conferencista internacional este Mejicano de nacimiento pero criado y educado en los Estados Unidos. Se trataba de Gabriel Nájera, quien después de formarse como Especialista en Sistemas de Computación y trabajar durante varios años para empresas en el país que lo adoptó, ahora se dedica a compartir sus experiencias de vida para enseñar cómo él pudo salir adelante.

Fue entonces, mientras inclinaba su cabeza para alcanzar con la boca el extremo más delgado de un ángulo de pizza que tenía servido en su plato, cuando surgió mi primera pregunta.

¿Gabriel, hay algo difícil?

Gabriel Nájera: Para mí no hay algo difícil más que lo que no te gusta. Cuando no te gusta hacer algo o cuando no tienes conocimiento de cómo realizar o aceptar la situación en la que estás, es cuando de repente lo cambias por una emoción, normalmente por un coraje o desprecio. Mucha gente vive en ese coraje o desprecio por falta de conocimiento. El conocimiento te lleva a la felicidad, y entre más conocimiento vas adquiriendo y vas aplicando, encuentras más la forma de vivir en un entorno feliz”.

¿Qué debe pensar la gente para olvidarse de la palabra difícil?

GN: Es que difícil no es más que una forma de medir. Es como si sacamos una regla y medimos una distancia o en una balanza dónde hay más o menos. Difícil es simplemente una forma de medir lo fácil o no. Yo creo que no hay que eliminarla pero sí aprender a contradecirla y usar lo fácil. En mi vida he aprendido que todo es energía. Entonces cuando aprendemos a vivir sabiendo que todo lo que existe tiene su lado positivo, a fuerza tiene que tener su lado negativo. Esa es la ley de la polaridad, pero no necesariamente quiere decir: bueno y malo, que es como se ha catalogado. Y dentro de eso, cuando yo estoy en una situación que no me agrada, sé que a fuerza tiene que tener otro lado, y me da motivo y razón para vivir y buscar ese otro lado que sí me va a gustar.

Gabriel llegó a la pizzería en compañía de dos jóvenes amigas que me hablaron sobre su estadía en Colombia, donde se encontraba para celebrar su cumpleaños por invitación de una de ellas. Y siguió la charla a la que se sumó de inmediato un joven que no solo es reconocido públicamente por su discapacidad visual, sino por su gran versatilidad cuando de hablar o interpretar música se trata. En la misma mesa me encontraba con Sammy Quillero. ¿Lo recuerdan?…Claro ese, el del vacile y  fue Rey Momo del Carnaval de los Niños en Barranquilla.

De esta forma allí estaba presente otra clara evidencia de que – realmente –  no hay limitantes físicos en la vida. Junto a su madre Paola Alcázar, Sammy impulsa un programa de inclusión con personas discapacitadas.  Y entonces apareció la siguiente pregunta para Gabriel Nájera.

¿Qué es para usted la limitación?          

GN: Limitante es simplemente lo que está en tu mente. Te limitas o la gente te quiere limitar, poner barreras u obstáculos en el camino para no lograr tus metas o tus sueños. Ya sea que te las pongan o que te las pongas. Lo limitante no es real, solamente existe en la mente.

Y es precisamente nuestra emocionalidad mental quizá la que ha sido más afectada, transcurridos ya quince meses de la pandemia por Covid-19 en nuestro país. Gabriel Nájera nos respondió entonces si se siente como un sobreviviente de la pandemia.

GN: Yo en mi vida en realidad no trato de participar en dramas. Mucha gente crea un drama sobre las situaciones y las cosas que pasan en la vida. Yo no veo el drama entre la vida y la muerte. Yo la veo de otra forma: Nací, vivo y he disfrutado la vida igual. Tanto, antes que viniera el Covid, como ahora. Más allá de cumplir una norma como no salir de casa o usar una mascarilla, mi forma de ver la vida y de vivir no cambió.

Sí, murieron algunas personas cerca de mí pero lo veo como que pudieron haber muerto en cualquier momento porque no tenemos la vida comprada, no tenemos nada asegurado. Simplemente he aprendido a vivir la vida en el momento. Yo disfruto el momento, por ejemplo: ahora disfruto hablar contigo, hace cinco minutos disfrutaba el sabor de la pizza que comía. Esa es mi forma de ver la vida y no pensar si en el pasado pude haber muerto o no.

¿Esa pude ser la fórmula o el secreto para vivir?

GN: Yo no lo llamaría secreto. Pienso simplemente que estamos mal educados porque nos enseñan a vivir un sistema que en realidad no te permite vivir la vida y disfrutarla. Me criaron mis papas diciéndome tienes que estudiar – y eso es un cuarto de vida estudiando para que después pases otra cuarta parte trabajando para una empresa – y luego otra cuarta parte de tu vida te pasen un cheque de pensión. Y la otra última parte será para pasar tus ahorros a un médico o un hospital. ¿Qué tipo de vida en realidad es esa?

Por lo cual entonces yo digo que estamos mal educados. Si en vez de vivir esa vida nos enseñan – sin que yo esté en contra del sistema educativo porque sí digo a los niños que deben estudiar – que otra enseñanza también está en la vida, lo que vivimos, en las experiencias de la vida… Hay muchas enseñanzas que podemos aprender fuera del sistema educativo también,  pero desafortunadamente eso no lo enseñan porque estamos vendidos al sistema. En realidad la vida es lo que te forma.

Su estadía en Barranquilla fue aprovechada también  para charlar con muchas personas, entre estas un grupo de hombres y mujeres con alguna discapacidad física, quienes reciben apoyo de una fundación en el barrio San José. A ellos les habló sobre oportunidades laborales.

¿Qué representa para usted la inclusión?    

GN: Para mi es ser partícipe de lo que estás haciendo. Una de las fallas que viene con el tema de inclusión es que no sabemos valorar ni valorarnos nosotros mismos. Poco a poco estamos valorando más o menos a la gente que nos rodea. Entonces, cuando no sabemos valorar a la gente que nos rodea ni a nosotros mismos, pues nos aislamos o aislamos a las personas. Por eso las personas con alguna discapacidad no son incluidas porque no son valoradas  por su discapacidad. Pero en algunas otras ocasiones no las incluyen por su raza o por sus creencias religiosas en razón a que las catalogamos como personas que tienen menos valor y por eso no son incluyentes. Yo creo que si aprendiéramos a valor más – primero  a nosotros mismos – al igual que a la gente que nos rodea: nuestras familias, pareja, amistades, lo incluyente se solucionaría solo y no tendríamos que estar forzando a la gente a que incluya o no a las personas en el trabajo, las escuelas o grupos civiles.

¿Qué hace Gabriel Nájera al despertar?

GN: Yo abro los ojos y digo: gracias Dios por otra oportunidad y dejarme seguir respirando. Yo digo que Dios vive dentro de mí, no fuera de mí. Y tomarme tiempo para pedirle sería redundante en su plan. Yo vivo sabiendo – y lo tengo comprobado – que Dios tiene sus planes y estos son perfectos. No tengo que cuestionar sus planes o pedirle lo que ya me dio y ha puesto en el plato. Yo solo soy un instrumento de lo que él hace y puede enseñar o hacer a través de mí.

Mi charla con este especial y muy singular personaje de la vida, no podía terminar sin pedirle un último mensaje inspirador o motivador para todas las personas que puedan estar leyendo este reportaje.  Y esto nos dijo:

GN: La gente mejora cuando aprenden porque la vida es un aprendizaje. En esta vida nos ponemos a aprender y aprender. Cuando eso no ocurre empezamos a morir. Nunca dejen de aprender y de aceptar las cosas. Busquen el por qué de las cosas. ¡Si yo puedo, tú puedes!

Ahora viajo por todo el mundo diciéndole a la gente que yo pude hacer esto o lo otro: ir a la escuela, trabajar, conducir mi vehículo; entonces por qué tú no puedes si tienen tu cuerpo completo o si te falta una mano. Todo está en la mente porque todo depende de qué es lo que quieres pensar, qué quieres decidir en la vida, qué quieres enseñarle al mundo o adónde quieres estar en la vida. Yo ayudo a la gente a romper barreras, a salir adelante y superar patrones que los limitan. Todos estamos aquí para romper patrones, hacer un propósito de vida y cumplirlo.

Por: Freddy Gutiérrez B.

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