La Colombianidad es contagiosa en el extranjero

Apesar de las situaciones adversas, en diferentes ámbitos, Colombia sigue evidenciando que es uno de los países más alegres y con riqueza cultural del mundo.

Así quedó demostrado en el reciente desfile del Día de la Independencia Estadounidense, 4 de Julio, en el estado de California, en Estados Unidos. 

Diferentes ciudadanos del mundo como vietnamitas, ingleses, estadounidenses, salvadoreños, guatemaltecos, entre otros, se contagiaron de la ‘Colombianidad’, y representaron a nuestro país con la bandera en alto y sus bailes tradicionales, en la Gran Parada y Desfile Rosa, Blanco y Azul, que se realizó en la ciudad de San José, y al cual asistieron más de 25 mil personas.

DESDE INGLATERRA AL CORAZÓN DE LA SALSA

Para la sicóloga Julia Cardell-Carranza, la salsa es el motor de su cuerpo. Desde muy joven en su natal Huntingdonshire (Inglaterra) aprendió a bailar ballet y baile de salón, le dijeron que era muy buena, pero fue hasta 1984 en Lima (Perú), con su esposo en un club nocturno, que conoció la salsa.

“Fue amor a primera vista, mis ojos se abrieron, hubo una explosión y conexión en mi corazón, la salsa siento que me da vida”. 

Esta inglesa de 55 años conoció la salsa colombiana en el 2019, gracias a la coreógrafa Sandra Sánchez Cano, quien era su instructora de zumba. Por su soltura fue invitada a ser parte de la Comparsa del Pacífico Salseros Parceros. Los asistentes al desfile se sorprendían con su sincronización y rapidez de movimientos.

“Creo que hay tanta belleza en la diversidad, al igual que un jardín vibrante está lleno de todas las variedades de hermosas flores y plantas. Al celebrar la variada belleza de la danza, uno aprecia mucho otras culturas y se da cuenta de la unidad en esta diversa forma de arte. Para mí, la danza es la forma en que expreso el lenguaje universal del amor y la unidad”, expresó Cardell-Carranza.

Para esta inglesa de ojos azul claro y 1,79 metros de estatura, su canción favorita de salsa es ‘La vida es un Carnaval’, de Celia Cruz. “Con ese tema mis pies se mueven automáticamente, uno no se puede sentar, me siento libre”, exclamó en fluido español.

LA CUMBIA COLOMBIANA TIENE SABOR ASIÁTICO

Si alguien llamó la atención en este desfile estadounidense fue la vietnamita Anh Bui, que llegó a conocer la cumbia colombiana, en aras de aprender y mejorar su español. 

La gente y asistentes al desfile se miraban extrañados al ver el movimiento de caderas impresionantes de esta asiática, que iba al ritmo de las tamboras y el llamador.

Su acercamiento con la esencia latina fue en un viaje a Costa Rica para aprender el idioma español en 2018, pero esta especialista en venta de seguros quedó enamorada del cadencioso ritmo caribeño. Ella fue la sensación de la comparsa.

“Yo conocí la cumbia por mis amigas mexicanas, pero amé la cumbia colombiana cuando escuche su ritmo. La música y baile en Vietnam no es tan expresiva como la latina. Soy asiática de nacimiento, pero mi corazón es colombiano, es latino”, dijo en español la joven de 26 años, nacida en Hanói, capital de Vietnam.

Ahora Anh Bui, desde hace seis meses hace parte de la Cumbiamba Colombiana y representa con orgullo las raíces folclóricas del Caribe de Colombia.

GRACIAS AL FOLCLOR COLOMBIANO FLORECIÓ EL AMOR

Entre joropos y bambucos floreció el amor para la guatemalteca Alida Elfina Barrios Morales, en la comparsa Mi Tierra Colombiana.

Sin saberlo, esta centroamericana de 48 años, ahí encontraría al amor de su vida, Benjamín Camaño Chacón, un cachaco, un colombiano que le robó el corazón a punta de ritmos huilenses y llaneros. 

“Soy fanática del baile, llegue a este grupo gracias a una amiga colombiana, Natalia Hernández. Me identifiqué con el sabor, los movimientos y el baile colombiano”, sostuvo.

Barrios Morales afirmó: “Para mí es un gusto, un placer y sobre todo un honor representar al país de mi esposo. Todos nosotros somos latinos, somos un mismo país”.

EXTRANJEROS ENAMORADOS DE COLOMBIA

Para los directores y coreógrafos de las comparsas conformadas en San Francisco (California) y sus alrededores, los extranjeros que se vinculan a sus grupos de baile les motivan socializar, aprender español y sobre todo la riqueza cultural de Colombia.

Según dos entregados al periódico El Universal por estas comparsas y grupos de baile, La Cumbiamba Colombiana; Mi Tierra Colombiana y Comparsa del Pacífico Salseros Parceros han tenido vinculados a más de 40 bailadores internacionales.

Para John Jairo Roldan Ospina, director de La Cumbiamba Colombiana, este ritmo caribeño a través de su beat de la tambora y llamador, suscita la atención de muchas personas extranjeras que no conocen el baile de la cumbia. Más de 20 internacionales han estado en sus filas moviendo las caderas.

“A lo largo de nuestra fundación, en 2015, hemos contado con la presencia de chinos, hindúes, mexicanos, estadounidenses, entre otras nacionalidades. A muchos de ellos les cuesta adaptarse al ritmo, al swing, pero le meten tantas ganas como Anh, que nos sorprenden gratamente”, dijo Roldan Ospina, valluno de 54 años, quien es gerente de Planeación de una recocida firma. 

Por su parte, Patricia Leyva, cofundadora de Mi Tierra Colombiana, dijo que han tenido a más de 11 extranjeros bailando joropos y bambucos.

“A nuestro grupo llegan por amistad, por amor a la danza, y sobre todo a la alegría y sabor que le imprimen los bailes tradicionales. Para la muestra de un botón, a estos grupos llegan como amigos y se van como esposos”.

A Sandra Milena Sánchez Cano, la coreógrafa quindiana de la Comparsa del Pacifico Salseros Parceros, lo que más le sorprende de estos ciudadanos del mundo prestados para Colombia, es el orgullo que ponen cuando representan al país en cada desfile o presentación.

“El sacrificio que hacen, dedicación y orgullo que ponen en cada presentación es único. Parecen más colombianos, que los mismos colombianos. Hemos contado con la presencia de 10 de ellos de diferentes nacionalidades. Un ejemplo es Julia Cardell-Carranza, quien parece una caleña bailando salsa tradicional y salsa choke”, comentó. 

Colombia seguirá siendo contagiosa mientras haya otros colombianos poniendo el nombre del país en lo alto y evidenciando nuestra riqueza cultural y folclórica. Por ellos, más extranjeros en Estados Unidos, especialmente en California, seguirán bailando Cumbia, Bambuco, Joropo y Salsa, dejando a más de uno con la boca abierta.

Con información de El Universal
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