DestacadosLocales

Crónica: las mismas emergencias desde hace 10 años

Sucre, Bolívar, Córdoba y otros departamentos de la Región Caribe y en general el territorio nacional tiene afectadas varias zonas por las fuertes lluvias que vienen dejando estragos desde el mes de julio. Estragos que al llamarlos por nombre propio son: personas damnificadas, heridas, muertas; niños y ancianos padeciendo porque la lluvia acabó con lo poco que tenían; viviendas afectadas y otras completamente destruidas, son parte del saldo de un fenómeno ambiental al que se le ha dado rienda suelta para que año tras año provoque las mismas emergencias.

Hablamos de la anual temporada de lluvias en el primer y segundo semestre del año, a la que le hace compañía el fenómeno de La Niña, que desde julio de 2010 empezó a mostrar un incremento progresivo, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam. El mismo que causó en el período 2010-2011 en Colombia un desastroso caos y que incluso, hasta hoy, es catalogado como el desastre de mayor impacto en el país, superando el sismo del Eje Cafetero y la avalancha producida por la erupción del Nevado del Ruiz. Un estudio realizado por el Banco Mundial que analizó la gestión del riesgo de desastres en Colombia, arrojó que el fenómeno de La Niña 2010-2011, generó pérdidas por el orden de $ 8,6 billones.

Este año, solo en el pasado mes de agosto, la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo reportó: 161 municipios de 26 departamentos del país afectados por las lluvias, siendo Norte de Santander, Cundinamarca, Antioquía, Córdoba, Sucre, Bolívar y Tolima, los más afectados. Al saldo se suma alrededor de 20.500 familias que han resultado damnificadas, 12.945 viviendas afectadas y 63 destruidas. Sin olvidar los daños a personas: 7 murieron y 8 resultaron heridas.

La réplica anual de las emergencias por lluvias, desde hace una década, tiene razones inexplicables, quizás solo en Colombia. Por el hecho de que a todas se les conoce solución, pero, en 10 años no se ha hecho nada. Por el contrario, cada año, los colombianos se sorprenden al conocer las cifras de damnificados, menos quienes ya tienen experiencia padeciendo por las lluvias.

La irresponsabilidad y escasa cultura ciudadana tiene su porcentaje de culpa en esto. Pues, para un ingeniero civil, consultado por PRENSA NEWS y quién prefiere mantenerse en el anonimato, el tema del arrojo de basura a la calle y lugares que no son los adecuados, causa taponamiento en los canales, alcantarillas y demás desagües por donde se espera salga el agua. Por el contrario, se estanca y el nivel empieza a subir al punto de llegar a inundar grandes espacios de tierra.

El otro escenario, es donde los diseños de construcción de canales que permitan a las corrientes de agua fluir sin estancarse y rebosarse, son pocos, no hay o no son los mejores.

En Barranquilla, por ejemplo, “ahora se está presentando algo nuevo. Que es que están saliendo arroyos en zonas donde no se presentaban y eso es porque las nuevas canalizaciones están tapando para que no se les meta el agua y poder trabajar en seco y hace que el agua coja por otras vías”. Sin embargo, las inundaciones en la capital del Atlántico no podrían competir con las de la región de La Mojana, por hacer una comparación.

Aunque sea penoso y triste repetir que desde hace 10 años, las zonas vulnerables al fenómeno de La Niña, están padeciendo por las inundaciones. Alfredo Álvarez, miembro de la junta directiva de la Sociedad de Arquitectos en el Atlántico, recuerda que, tras las emergencias del 2010-2011, “el gobierno encomendó al Fondo de Adaptación para que hiciera los estudios pertinentes para el desbordamiento del río en las zonas ribereñas. El Fondo de Adaptación se dedicó, en ese tiempo a hacer todo lo que eran los estudios de factibilidad y no llevaron casi ningún proyecto a cabalidad”.

En medio de una nueva tragedia y la sobre alerta del Ideam, respecto a la intensificación de las lluvias por este fenómeno ambiental, surge una noticia esperanzadora; se trata de la erradicación del padecimiento en La Mojana, cada invierno.

20.000 millones de pesos anunció asignar el Gobierno Nacional para la construcción de un dique de 57km con 32 compuertas, para la contención en la margen izquierda del Río Cauca, que sufre desbordamiento a causa del recrudecimiento del invierno. El anuncio se hace posible luego de que los gobernadores actuales de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa; Córdoba, Orlando Benítez; Antioquia, Luis Fernando Suárez; y Bolívar, Vicente Blel, esbozaran la iniciativa de trabajar por La Mojana.

No obstante, Álvarez hace mención del que sería también un factor importante para analizar. “Hay que tener en cuenta que los mismos municipios ribereños tienen que tener el control del desarrollo que se presenta alrededor del río, porque muchas de las poblaciones han creado en la Rivera del río donde los ríos tenias sus propios (por decir) “desaguaderos”, que cuando crecían entraban a desaguar en esas zonas y era donde se creaban las conocidas ‘lagunas internas’ o ‘los reservorios’ de agua’ y la gente lo que entró fue a secarlos y el río siempre trata de recobrar su zona”.

La alerta continúa. Las lluvias amenazan con intensificarse. Las poblaciones ribereñas de los ríos Cauca, Magdalena, San Jorge, Sinú y Atrato, presentan los niveles más altos de padecer inundaciones, según el Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres.

Por: Adriana Ricardo

Editor Editor Editor
Sorry! The Author has not filled his profile.
×
Editor Editor Editor
Sorry! The Author has not filled his profile.